Hubo un tiempo en el que el cielo del Parque Nacional de los Picos de Europa quedó en silencio. El quebrantahuesos, una de las aves más espectaculares y simbólicas de nuestras montañas, desapareció de este territorio como consecuencia directa de la acción humana. El veneno y la caza acabó por extinguirlo. Su ausencia no solo supuso la pérdida de una especie, sino también de un equilibrio natural que tardó décadas en empezar a recuperarse.
El quebrantahuesos es un ave única en el mundo. A diferencia de otros buitres, se alimenta casi exclusivamente de huesos, cumpliendo una función esencial en la naturaleza. Gracias a su dieta especializada elimina restos que quedarían durante años en el campo, ayudando a mantener los ecosistemas limpios y reduciendo la propagación de patógenos y enfermedades. Es, sin saberlo, uno de los grandes aliados silenciosos de la montaña.

Su forma de alimentarse es tan sorprendente como fascinante. Cuando los huesos son demasiado grandes, el quebrantahuesos los eleva en vuelo y los deja caer desde gran altura contra las rocas, rompiéndolos en fragmentos más pequeños. Presenciar este comportamiento en libertad es entender hasta qué punto la naturaleza es sabia y perfectamente adaptada a su entorno.
El regreso del quebrantahuesos a los Picos de Europa ha sido posible gracias al trabajo científico, la constancia y el compromiso de la Fundación para la Conservación del Quebrantahuesos, que ha logrado que la especie vuelva a reproducirse de manera natural en este Parque Nacional. Un éxito que demuestra que la conservación da resultados cuando existe implicación y respeto por el medio.
Participar en nuestras salidas de campo es una oportunidad para conocer de cerca esta historia de recuperación, aprender sobre el proyecto de reintroducción y contribuir activamente a la protección de la especie. Además, cualquier persona puede seguir apoyando esta labor desde casa, por ejemplo, haciéndose socia de la Fundación, ayudando a que el quebrantahuesos siga volando libre sobre las montañas que nunca debió abandonar.

